La felicidad comienza en casa: el papel de los padres
En la actualidad casi es absurdo recalcar que la felicidad empieza en el propio hogar. Los padres y la familia cercana son el primer ejemplo que ven los niños. Ser papá o mamá no consiste solo en proporcionar comida o refugio, ser realmente un hogar para un niño, supone cubrir más allá de sus necesidades básicas. Atender sus necesidades afectivas, de autorrealización y ayudarles en el proceso de autoconocimiento y desarrollo personal. Crear un ambiente seguro y enriquecedor donde reine un equilibrio emocional, espiritual y material, que sea un ejemplo
positivo a seguir. Esto no significa que todo va a ser siempre maravilloso o que no van a existir pequeños estallidos y desequilibrios humanos, discusiones y momentos de tensión, que no nos convierten en malos padres o madres, sino en seres humanos que aprenden junto a sus hijos. Es importante que los niños comprendan que siempre habrá aspectos de su personalidad que puedan mejorar, y que se puede aprender y dialogar siempre para que la próxima vez las emociones se gestionen y canalicen de una manera más sana.
Equilibrio emocional de los padres
El trabajo personal e interno de los papás y su esfuerzo diario por estar en paz con sus emociones, será la base fundamental para un hogar armonioso. Ser consciente de las propias luchas, inseguridades, conflictos, nuestros “puntos débiles” a mejorar y lograr un estado mental y emocional saludable. Algunos tips para lograrlo son:
1. Autocuidado y atención plena: Puedes conseguir un equilibrio sano mediante prácticas como meditación, yoga, ejercicio físico o cualquier actividad física o que promueva el bienestar mental, como alguna lectura o un simple paseo por la naturaleza. Dedicarse tiempo a uno mismo y no olvidar las propias aficiones es beneficioso para los padres, así como establece un ejemplo positivo y mejora la relación con los hijos.
2. Gestión de estrés: Si como padres aprendemos a manejar mejor el estrés, lograremos crear un ambiente más seguro y tranquilo en el hogar. ¡Todos salimos
beneficiados si se respira calma! La vida ya es bastante ajetreada afuera…es importante que en casa tanto niños como adultos, encuentren su refugio de tranquilidad y descanso. Algunas técnicas como la respiración profunda y las visualizaciones positivas pueden ayudarnos a mantener una vida familiar equilibrada.
3. Comunicación abierta y honesta: Una comunicación clara, sincera y circular, entre los cónyuges o cualquier miembro que forme parte de la familia, así como por supuesto entre padres e hijos, nos ayudará a crear una atmósfera de confianza y comprensión. Si los padres se muestran cómodos a la hora de expresar y hablar de sus emociones y necesidades, los hijos aprenderán a hacer lo mismo, y será más fácil conectar con ellos en las diversas etapas de su vida.
Crecimiento espiritual de los padres
Entendemos la espiritualidad, no como religión, sino como un propósito, una conexión con lo divino y un entendimiento más profundo del mundo. Crear un hogar donde se hable de espiritualidad y de la importancia de cuidar “el alma” y sentirse bien por dentro, resaltando nuestro poder y nuestra unión con algo más grande que nos sostiene, y con una energía que nos apoya y nos guía; es una base preciosa para lograr la felicidad de los pequeños. Algunos ejemplos que nos ayudan en este sentido serían:
1. Ejercicios de visualización y rituales positivos: Un ejemplo sencillo de ritual puede ser alguna oración o
afirmación al despertar, mensajes de refuerzo positivo ante el espejo, meditaciones cortas antes de acostarse, etc. cualquier práctica que nos ayude a conectarnos con nosotros mismos y con el Universo.
2. Creencias de empoderamiento y abundancia: Lo primero para lograr esto, es no transmitir mensajes en el día a día tipo “que fea estoy hoy” o “el dinero es muy costoso de conseguir”. Enseñar a ser agradecidos con lo que tienen, más que fijarse en aquello que no tienen, y darles alas e impulso para lograr cualquiera de sus sueños. Creer en nuestros hijos tiene un impacto sólido y duradero en su autoestima y felicidad, y es esencial para que de adultos crean en sí mismos y logren sus metas personales y profesionales.
3. Actos de bondad y generosidad: La mejor manera de enseñar a los niños a ser buenos y generosos es con el propio ejemplo. Mostrar amabilidad, ser empáticos con los demás, ayudar siempre que podamos, mostrará a los niños que se vive más feliz si estamos conectados con ciertos valores y sacando a relucir nuestro lado más bonito en las mayores ocasiones posibles.
Como integrar creencias de Empoderamiento y Abundancia en niños
¿Cómo hacer que mi hijo sea feliz y empoderado? Inculcándoles valores que fomenten su confianza, autoestima y autosuficiencia. Ayudándoles a desarrollar una mente positiva y una actitud resiliente.
Creencias de empoderamiento
Empoderar a un niño es ayudarle a reconocer su propia fuerza, sus puntos fuertes y su capacidad para influir en su propia vida, e incluso su poder para cambiar el mundo. Algunas sencillas formas de empoderar a los niños y niñas son:
1. Fomentar su autonomía: Dejar a los niños que tomen decisiones propias para su edad, que hagan por sí mismos todo lo que sean capaces de hacer y que asuman algunas responsabilidades, es crucial para su desarrollo personal. Les ayudará a sentirse valorados, a creer en sí mismos y a desarrollar una mayor seguridad personal.
2. Desarrollo de habilidades y talentos: Es súper importante aprender a identificar e impulsar las habilidades y talentos de nuestros hijos. No sólo por la confianza que les dará en sí mismos y en sus capacidades, sino porque puede ser determinante para su futuro. Proporcionarles oportunidades donde puedan explorar sus intereses, y tiempo para hacer lo que les gusta y lo que se les da bien, hará que cuando llegue la hora de elegir a qué quieren dedicarse y saber qué les puede hacer realmente felices, tengan más claro su camino y se encuentren menos perdidos en su época de estudiantes y en su proceso de convertirse en adultos.
3. Positividad y afirmaciones: Como hemos dicho anteriormente, la mente es muy poderosa, y levantarnos cada día con frases positivas, de refuerzo, hará que sea más fácil afrontar el día y finalizarlo con una sonrisa.
Creencias de abundancia
Las creencias de abundancia no significan centrarse en el materialismo y el acumular cosas de valor. Significa creer que el universo es abundante, que la vida es abundante, que hay suficiente para todos y que somos merecedores de felicidad y éxito. Como podemos enseñar a los niños a desarrollar una mentalidad abundante:
1. Gratitud: Lo primero de todo es enseñarles a ser agradecidos y valorar todo lo que tienen. Pueden escribir un diario de gratitud o simplemente acostarse cada día haciendo un repaso a todo lo bueno que ha pasado y de lo que han tenido la suerte de poder disfrutar.
2. Compartir y dar: La generosidad es también muy importante, dado que principalmente lo más bonito de tener algo es poderlo compartir con los demás. Aprender a dar, empezando por tiempo y cariño, y siguiendo por cualquier recurso material, fomentará una mentalidad abundante, abierta y con un bonito sentido de la comunidad.
3. El valor de la perseverancia: Enseñar a los peques que hay que luchar por lo que se quiere y poner todo nuestro empeño y fe para alcanzar lo que soñamos, les acercará al éxito y a la felicidad. Pueden lograr todo lo que se propongan, si es algo que está en armonía con su corazón, y creen en sí mismos, a pesar de los obstáculos y los “noes” del camino.
La importancia de tomar acción
Ahora que ya hemos hablado de la importancia de la mente, de las creencias, la visualización, etc. toca hablar de que aparte de todo ello, es fundamental entrar en acción. Hay que enseñar a los niños, que es un paso fundamental tomar acción, para poder lograr cumplir sus sueños y sacar adelante sus proyectos. Para que un niño se convierta en un adulto feliz y realizado, debe convertirse en una persona de acción.
El valor de la acción
La acción es el puente que une nuestras creencias con nuestros resultados. Si no nos decidimos a tomar acción, todas nuestras ideas y sueños se quedarán en potenciales. ¿Cómo podemos fomentar la acción en los niños?
1. Establecer metas: si desde pequeños ayudamos a los niños a establecer metas claras y alcanzables, les ayudará a reforzar su autoestima, su independencia y les proporcionará dirección y propósito. Pueden empezar a aprender a planificar y a trabajar en pos de un objetivo.
2. Motivación y persistencia: En el proceso es probable que encuentren obstáculos que deban sortear, y días en los que tengan menos ganas. Si aprenden que es importante seguir adelante, a pesar de estos pequeños baches, será más probable que aprendan a ser personas resilientes y no abandonen fácilmente sus objetivos y metas de adultos.
3. Responsabilidad personal: A la hora de tomar acción, algo que no hay que olvidar es la responsabilidad detrás de nuestras acciones. Comprender que las acciones que tomen influirán en sus vidas y tal vez en las de otras personas. Es importante ser responsable y actuar siempre sin ocasionar daño a nadie. Actuar desde el corazón nos llevará al éxito.
Integrar la acción en la vida diaria
Algunos ejemplos prácticos para ayudar a integrar la acción en la vida de los niños:
1. Proyectos y actividades: Involucrarles en pequeñas tareas del hogar y proyectos escolares que les gusten. Hacerles pensar y elegir actividades extraescolares que les interesen y que sean ellos los que se hagan responsables, en la medida de lo posible, de su desarrollo correcto (conseguir las cosas que necesiten, cumplir los horarios, etc.)
2. Participación en la Comunidad: También están por supuesto recomendadas actividades de tipo voluntariado, que además les enseñe el valor de contribuir al bien común y su poder de mejorar el mundo.
3. Modelos a seguir: Que los niños conozcan historias y personajes inspiradores que les motiven a seguir su ejemplo.
La influencia del entorno en la felicidad de los niños
Es muy importante crecer en un entorno sano y positivo que ayude al crecimiento y desarrollo emocional, mental y espiritual. Los entornos más importantes son:
El entorno familiar
La familia es el primer lugar donde los niños aprenden sobre el mundo. El amor y la seguridad son esenciales y son la base de un desarrollo saludable. Los pequeños necesitan sentirse queridos y apoyados por su familia para desarrollar una autoestima saludable y crecer sin carencias que marquen su futuro. Transmitirles valores bonitos y hacerles partícipes de las tradiciones familiares, creará una conexión y confianza entre padres e hijos, y proporcionará a los niños un necesario sentido de pertenencia e identidad. No hay que olvidar la importancia de los límites y una disciplina positiva que les ayude a entender desde pequeños las expectativas y a mejorar su autocontrol, proporcionándoles además, cierta seguridad y estructura (sin rigidez).
El entorno social y escolar
Las amistades saludables y positivas les ayudan a desarrollar habilidades sociales. Las actividades extraescolares les proporcionan oportunidades para relacionarse con otros niños y niñas con los que comparten intereses y aficiones. Los papás y mamás, al igual que los educadores y profesores, tendrán que vigilar que ningún niño quede aislado ni sufra o realice ningún tipo de acoso o bullying. Es muy importante en esta etapa que padres y profesores se comuniquen y prevalezca el bienestar emocional y físico de los niños, ante cualquier programa educativo u actividad. No hay lección más importante y necesaria que la de aprender a convivir respetando al otro.
La influencia de la tecnología
Hoy en día, la tecnología está muy presente en nuestras vidas, desde la infancia. Aunque es un avance que bien utilizado puede ser muy útil y divertido, hay que enseñar a hacer un uso responsable de ella. Esto incluye establecer límites en el tiempo ya sea con móviles, tablets, consolas u ordenadores, así como revisar qué uso están dando a estos aparatos. Podemos ayudarles a encontrar contenido positivo y educativo que les ayude a aprovechar los beneficios de estas tecnologías. Concienciarles del problema del ciberacoso y enseñarles que deben tener cuidado con los sitios web que visitan, la información personal que comparten, es muy importante.
Conclusiones: ¿Qué puedo hacer para que mi hijo sea feliz?
La felicidad es un viaje que comienza en nuestra niñez, y por lo tanto, la familia nuclear debe crear unas bases sólidas, para que el camino del niño sea lo más sencillo posible. El trabajo personal de los padres es esencial, ya que si uno mismo no se mira por dentro e intenta comprenderse, amarse y sacar su mejor versión, no podrá nunca dar lo mejor a sus hijos. Las heridas que no sanamos en nosotros mismos, pasan al linaje siguiente. El mayor acto de amor, es buscar la propia felicidad y servir de ejemplo sano.
En resumen,
– el trabajo personal de los padres
– las creencias de empoderamiento y abundancia que transmitiremos no solo con palabras (afirmaciones, canciones), si no con el ejemplo, aportando así seguridad y autoestima
– enseñar a tomar acción y cómo tomarla siempre con el corazón, pensando no sólo en nosotros mismos, y manteniendo siempre la fe (creyendo siempre en nuestro gran poder interior para lograr lo que queramos) y la motivación para alcanzar nuestras metas
– junto con un entorno social y familiar positivo que transmita valores y donde la comunicación sea clara y abierta, para que los niños se sientan siempre animados a hablar de sus sentimientos, a expresas sus dudas, sus miedos, etc…
Aunque cada niño y niña es único, y el camino de la felicidad es muy personal, los padres deben guiar y apoyar a sus hijos mientras descubren quienes son y qué les hace felices. Nutriendo su crecimiento emocional, espiritual y material, podremos ayudarles a desarrollar las habilidades y confianza necesarias para enfrentar los desafíos de la vida y trazar su propio camino, con una actitud positiva y valorando todo lo bueno que tienen en cada momento.
La búsqueda de cómo hacer que mi hijo sea feliz es un viaje compartido, que nos ayudará como padres a reflexionar sobre nosotros mismos y tal vez, a darnos cuenta de que aún no es tarde para mejorar nuestra vida y dar algunos pasos para aprender juntos el verdadero significado de la felicidad y la plenitud.
Category: educación emocional